Los departamentos en CABA son cada vez más chicos: cuántos metros cuadrados se perdieron en el último siglo
La superficie de los departamentos en venta en la Ciudad de Buenos Aires retrocedió más del 50% desde la década de 1930, pasando de una mediana de 102 m2 a 46 m2 en la actualidad. Este achicamiento se refleja en una reducción de ambientes y un aumento de monoambientes, especialmente en barrios como Recoleta, Monserrat y Palermo.

Las claves de la nota
- Departamentos en CABA achicaron 55% en 100 años.
- Superficie mediana cayó de 102 m2 a 46 m2.
- Monoambientes pasaron de 1.9% a 35% del total.
- Recoleta lidera achicamiento, con 50% menos m2.
- Piletas aumentaron, cocheras se ofrecen por separado.
Un informe de Mirando.ai revela una drástica reducción en el tamaño de los departamentos construidos en la Ciudad de Buenos Aires a lo largo del último siglo. Si en la década de 1930 la superficie cubierta mediana era de 102 metros cuadrados, hoy se sitúa en 46 m2, lo que representa una caída del 55%. Esta disminución se traduce en una reducción de ambientes, pasando de cuatro a solo dos en el departamento mediano, mientras que los monoambientes pasaron de representar un escaso 1,9% a más de un tercio del total construido.
El estudio, que analizó más de 53.000 avisos de venta, señala que el tamaño de los ambientes se ha mantenido relativamente constante (entre 20 y 26 m2), siendo la cantidad de ellos lo que ha variado. La tendencia de achicamiento, con una meseta entre 1970 y 2000, se acentuó nuevamente a partir de 2010. Los factores que explican este fenómeno son la suba del valor del suelo, el cambio en la conformación de los hogares (más unipersonales) y una lógica de desarrollo que prioriza maximizar la cantidad de unidades por metro cuadrado.
El achicamiento no ha sido homogéneo en todos los barrios. Recoleta lidera la caída con una reducción del 50% en su superficie mediana, seguida por Monserrat y Palermo. En contraste, barrios como Villa Devoto y Villa del Parque presentan caídas mucho menores, lo que se explica por sus diferentes puntos de partida en cuanto a tamaño de unidades construidas históricamente. Otros cambios observados en los edificios incluyen un aumento significativo en la presencia de piletas y una reconfiguración en la oferta de cocheras, que tienden a ofrecerse de forma opcional o separada del precio de la unidad.
Este escenario de departamentos más pequeños en CABA tiene implicancias directas para el mercado inmobiliario argentino. Si bien el informe se centra en la capital, la tendencia de optimización del espacio y la búsqueda de rentabilidad por metro cuadrado podría replicarse en otras grandes ciudades del país, incluyendo Rosario. La creciente demanda de unidades más pequeñas, impulsada por cambios demográficos y económicos, podría llevar a desarrollos más compactos y a una revalorización de los espacios comunes en los edificios. Para inversores y compradores en Rosario y la región, es crucial seguir de cerca la evolución de los precios del suelo y la demanda de diferentes tipologías de vivienda.
